Seguramente cada uno de nosotros ha experimentado situaciones como estas: 1) Estás cansado de vivir como vives ahora, pero no tienes energía para cambiar nada. 2) Tienes inspiración y objetivos, pero no te cargan lo suficiente para tener energía para perseguirlos. 3) Antes tenías un impulso increíble, pero ahora se ha desvanecido.
La pereza es una poderosa herramienta de nuestro organismo. Su trabajo es conservar energía y dirigirla a tareas prioritarias. Si no tuviéramos pereza, haríamos todo a la vez y no quedaría energía ni para los procesos más vitales. La pereza ayuda a una persona a evitar hacer lo innecesario. Así que la pereza no es el enemigo. Es una señal.
Aclaremos el concepto de motivación. Muchos la confunden con influencia externa — estimulación — que es algo completamente diferente. La estimulación es una carga externa de energía, un empujón externo hacia un objetivo. Mientras que la motivación es el despertar de la energía interna, el motivo detrás de nuestras acciones. La motivación te impulsa incluso cuando no hay empujón externo.
Hay diferentes maneras. Por ejemplo, puedes lograr resultados a través de la disciplina — 'debo' a través de 'no quiero.' No es un método malo. La disciplina es verdaderamente una herramienta poderosa. Pero nunca ha hecho feliz a nadie. Con ella, puedes convertirte en un robot, pero no en una persona realizada. Y hay otros caminos — los que vienen del significado, no del deber.
1. ESCLAVOS. Son personas completamente bajo la influencia del sistema. Han encontrado una realidad diferente y aprendido que la vida puede ser mejor. Tienen pensamientos como: 'Sería bueno ganar más dinero, conducir un auto increíble, viajar a las Maldivas…' Pero creen que estas cosas son para 'otras personas' — no para ellos. Su saboteador interno gana.
2. REBELDES. A diferencia de los esclavos, los rebeldes ya creen que sus sueños son posibles, y que otras personas y circunstancias externas no son culpables de sus problemas. Pero el problema es que han cambiado — mientras su entorno y muchas creencias no han cambiado. Familia, amigos y conocidos a menudo los jalan de regreso a los patrones antiguos.
3. SOÑADORES. Estas personas ya no necesitan probarle nada a nadie. Han formado un entorno que los inspira a desarrollarse. Ya han encontrado el trabajo de su vida, y entienden cómo llegar a sus metas. Pero todavía están en el camino hacia la existencia armoniosa — hacia vivir no desde la obligación, sino desde el deseo.
Eso es todo por ahora. Recuerda: la pereza es solo un síntoma — un indicador de que algo necesita cambiar. Así que no luches contra la pereza — resuelve tus objetivos y tu enfoque para lograrlos. Entonces todo funcionará. Deja de diagnosticar. Empieza a moverte. La claridad que estás esperando solo aparece después de dar el primer paso.